|
No son pocos los hinchas de Gimnasia que acusan a Estudiantes de manipular el fixture para hacer coincidir al clásico del sábado próximo con el festejo por la Copa Libertadores. "La vuelta hay que darla, no hay dudas. Es justo y no debería ofender", avisó José Luis Calderón. Y el Gato Sessa ya había hecho referencia al tema la semana pasada: "Está bien que lo hagan, nosotros nos quedaremos esperando en el vestuario y cuando terminen entraremos a ganar el partido".
Sobre la decisión de privar de público al equipo visitante, tiró Juan Sebastián Verón: "Me parece mal. No sé por qué se toma esta decisión, porque el Estadio da. Es una lástima". Mariano Messera fue más cauto: "Sólo soy un jugador y los que deciden esta postura seguramente sabrán más del tema o estarán mejor informados".
En la calle, las sensaciones son contrapuestas: en el Pincha creen que Gimnasia tomó con agrado la opción sin público visitante para evitar ser testigos de la vuelta olímpica y que por eso no ofrecieron más entradas para la revancha en 60 y 118. Insisten por lo bajo, que forzaron la medida del Coprosede.
La dirigencia. "Nuestra idea era jugar con público visitante, pero no hubo caso. Se manejaron alternativas, sin llegar a un acuerdo de reciprocidad en las entradas. Pero un clásico es un clásico, y tienen que estar ambas parcialidades. Si falta una, el partido pierde su colorido, su esencia", sostuvo Rubén Filipas, presidente de Estudiantes. Los directivos del Lobo no dijeron esta boca es mía en la jornada, pero en la web oficial del club se destaca que "de esta manera, Gimnasia se asegura disputar el partido del Clausura 2010 en el estadio del Bosque". Una lectura bien diferente.
Por otra parte, la posibilidad de que Gimnasia ponga una pantalla gigante en el Bosque parece difícil: por el horario (diurno) que haría necesario alquilar una pantalla de costo elevado y tambien porque la aprobación del Coprosede no asoma como probable. En cambio, habrá custodia en los lugares estratégicos de la ciudad y un especial cuidado en 7 y 50, donde suele concentrarse el ganador tras el partido.
Hinchas faltan, pero ambiente sobra.
LA PLATA (CORRESPONSAL).
|