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Era un día de puro festejo para Huracán. El 1/11/08 cumplía 100 años y la caravana volvía al Ducó tras celebrar en Argentinos la victoria frente a Estudiantes. Al llegar, la barra Quemera decidió ir a buscar guerra por Boedo. Y la encontró: los de San Lorenzo los esperaban pertrechados en Cobo y Viel. Y apenas los vieron, dispararon. El saldo fue un herido gravísimo, Rodrigo Silvera, alias Cafú, miembro de la fracción El Pueblito de la barra de Huracán, quién falleció tras 25 días de agonía. La investigación, a casi diez meses del hecho, estaba paralizada. Hasta ahora. Porque ayer declaró la madre de Cafú. Y cuando nadie lo esperaba, en la fiscalía de Pompeya y bajo juramento, aseguró que antes de morir su hijo le dijo que quienes disparaban detrás de un auto bordó eran los tres jefes de los violentos Cuervos: el Gordo Ito, capo de la fracción oficial, el historico Chivo y el Indio Mario, que lidera al grupo de La banda del Mástil. Si bien la Justicia tenía sospechas sobre cuál había sido la actuación de éstos, ahora tiene una pista lateral para investigarlos.
"Para nosotros siempre estuvo claro que los máximos jefes de una barra no podían estar ajenos a un hecho de esta naturaleza, ya sea como protagonistas o por estar al tanto de lo ocurrido. Pero hasta hoy nadie aportó ni un dato. Que la madre venga recién ahora llama la atención, y da además los nombres más conocidos. Pero es una pista que profundizaremos a ver adonde nos lleva", le dijo a Olé una fuente de Tribunales. Uno de los pasos que estudian pedir es la localización de los teléfonos celulares de los tres nombrados por la madre, para saber si a la hora del hecho estaban en ese lugar. Y aunque eso no probaría nada, sí les permitiría tener elementos para avanzar en un caso que parecía definitivamente cerrado y que ahora, bajo la figura del morto qui parla, abre una mínima esperanza de poder resolverlo.
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